Estas formaciones que evidencian el efecto de la erosión durante varios millones de años y que inspiran misterio y magnificencia hacen parte del Área Natural Única Los Estoraques. Se trata de un área que integra el Sistema de Parques Nacionales Naturales de Colombia y se encuentra localizada en el costado occidental de la cordillera oriental, en el municipio de La Playa de Belén, Norte de Santander.
Casco urbano del municipio de La Playa de Belén
Foto: Jairo Angarita - Estudiante Com. Social UnadAl área puede llegarse desde Cúcuta en un recorrido de aproximadamente cinco horas. Desde Bogotá o Bucaramanga, la ruta debe emprenderse en avión o por tierra a través de la Troncal de la Paz pasando por las poblaciones de Honda, Puerto Boyacá, San Alberto y con rumbo hacia Ocaña, la segunda ciudad de Norte de Santander. Con esta ciudad como punto de partida y después de veinticinco minutos, llegamos a la cabecera municipal de La Playa de Belén, que por su arquitectura y armonía se declaró Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional de Colombia.
Seguimos nuestro recorrido saliendo del pueblo y a sólo tres minutos por una vía destapada nos encontramos con la entrada al área natural única. Nuestra vista… una imagen de postal. Las imponentes formaciones no podrían tener mejor fondo que el azul del cielo. Un águila coliblanca parece darnos la bienvenida.
Formaciones rocosas en ANU Los Estoraques
Foto: Jairo Angarita - Estudiante Com. Social Unad.
Esta parte del área natural se caracteriza por un paisaje semidesértico, constituido por formaciones rocosas llamadas estoraques que tienen forma de torres y columnas labradas con el paso del tiempo por la acción de los procesos naturales de erosión, a causa del agua y el viento. El nombre de Estoraques se debe a una especie de árboles que existió en la zona pero que a causa de la tala y dos grandes incendios ocurridos en décadas anteriores parecen haberse extinguido.
En total el Área Natural Única Los Estoraques tiene una extensión de 640 hectáreas. Las alturas varían entre 1400 y los 2100 metros sobre el nivel del mar y la temperatura entre 17 y 23 grados centígrados.
ANU Los Estoraques
Foto: Jairo Angarita - Estudiante Com. Social Unad
Después de recorrer algunos metros, nuestro guía Oscar, nos indica que nos encontramos en el “Sendero de la Virgen”, inicialmente un angosto camino y luego un recinto rodeado de estoraques, con un clima más agradable, sitio en el que incluso se han practicado ceremonias religiosas. En la parte superior tres imágenes católicas.
Seguimos subiendo con cuidado y empiezan a aparecer estoraques por todos lados… estas formaciones que, como producto de la imaginación, han dado lugar a leyendas. Cual figuras encontradas por los niños en las nubes, las personas de la zona han bautizado algunas de las formaciones con nombres muy particulares por las formas que pueden verse desde determinados sitios cuando se dirige la mirada a estas rocas moldeadas por el agua y el tiempo. El “Muro de las Lamentaciones”, “La Ardilla”, “La Cara del Indio”, “El Mono”, “La Copa”, son algunos de estos nombres.
La Cara del Indio. ANU Los Estoraques
Foto: Jairo Angarita - Estudiante Com. Social Unad.
Un ascenso final, algo pendiente y resbaloso, y estamos en “El Mirador”, desde allí es posible divisar buena parte del Área Natural Única. Es una vista magnífica, el viento sopla fuerte y nosotros aprovechamos para admirar el paisaje.
Desde allí, comprobamos que esta visita es una de las mejores opciones que tienen los turistas cuando desean apreciar un paisaje diferente. La marca que un proceso de erosión natural ha dejado en estas montañas del oriente colombiano, un paisaje exótico, único e incluso místico.
Empezamos la segunda parte del trayecto, realizamos un descenso y nos encontramos con verdaderos laberintos y en estos: formaciones parecidas a cuevas que realmente son cárcavas y que también han sido bautizadas. Seguimos encontrando cárcavas en nuestro recorrido… “La Cueva del Amor”, “El Paso de la Virgen” son algunos de los nombres que reciben estos sitios.
Cárcavas en ANU Los Estoraques
Foto: Jairo Angarita - Estudiante Com. Social Unad
Los árboles, quizás por el fototropismo, tienen alturas inusuales para estas especies, éstos tratan de huir de la oscuridad y para atrapar un poco de luz deben crecer por encima de las columnas de estoraques.
La Playa de Belén, patrimonio de Norte de Santander y de Colombia
La Playa de Belén, municipio en el que se encuentra el Área Natural Única Los Estoraques, constituye una zona ideal para el ecoturismo, el agroturismo, el turismo cultural y el turismo rural.
A pesar de que la cabecera municipal de la Playa de Belén no se construyó en la época colonial, su arquitectura y la configuración de sus construcciones, las calles y la plaza son heredadas de esta época. Merecidamente fue declarada Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional en julio de 2005. La homogeneidad, los techos cubiertos con tejas de barro, su templo y su plaza son elementos que conforman un majestuoso y atractivo colonial para los turistas.
En el pueblo es posible encontrar algunos restaurantes. En cuanto al hospedaje, las opciones son los hostales, posadas o ‘famihoteles’ como la Posada de Tito, en donde nos atendieron muy bien y pudimos comprobar la hospitalidad, amabilidad y el interés por dejar en alto el nombre de la Playa de Belén. Su posada: una acogedora casa con patio, solar, un jardín y llena de pequeños detalles típicos y pintorescos.
Detalles en casa de La Playa de Belén
Foto: Jairo Angarita - Estudiante Com. Social Unad
Y como queríamos llevarnos un recuerdo de nuestra visita, fuimos a Arenarte, una microempresa de mujeres dedicadas a la elaboración de Artesanías. Desde los más jóvenes hasta los más adultos han entendido que el turismo sostenible especializado es una opción importante para el desarrollo y la economía del municipio, además reconocen los avances que se han dado en los últimos años en este sentido. Se aprecia en ellos un verdadero sentido de pertenencia y un apego al sitio que los vio nacer.
Artesanías de Los Estoraques en La Playa de Belén
Foto: Jairo Angarita - Estudiante Com. Social Unad
El amanecer en Los Estoraques tiene un especial encanto. Las formas emergen y la sensación es indescriptible.
Amanecer en ANU Los Estoraques
Foto: Jairo Angarita - Estudiante Com. Social Unad.
Luego de pernoctar en una confortable casa típica campesina dentro del Área, partimos junto con un equipo de profesionales del área de comunicaciones del Ministerio de Ambiente, vivienda y desarrollo territorial hacia la parte alta del Área Natural Única Los Estoraques.
En “El Palomo” como cariñosamente llaman al vehículo jeep blanco que nos transportaba llegamos hasta Piritama, desde allí emprendimos un recorrido de una hora por una zona que contrasta con la región semidesértica en donde se encuentran las formaciones de estoraques. El paisaje comienza a volverse cada vez más verde, incluso encontramos una curiosa planta cuyo fruto tiene forma de globo. Seguimos un sendero sin alejarnos mucho de la quebrada que abastece el acueducto de una de las veredas cercanas. Éstas áreas que anteriormente eran potreros comienzan a recuperarse.
Regresamos a la parte baja del área y nos disponemos a buscar imágenes de las especies de fauna endémicas de la zona y que son difíciles de divisar en tiempo seco. Se trata, especialmente, de varias especies de reptiles y de anfibios. Hubiésemos querido tener la oportunidad de ver particularmente a la rana Cristal: una bonita especie de anfibio en la que alcanzan a verse sus órganos internos, una maravilla en medio de la frágil biodiversidad del área.
En nuestro recorrido por el área natural y por el pueblo, entendimos que hay algo más allá de lo exótico del lugar, está lo subjetivo, lo humano, nuestra percepción del paisaje pero también su relación con las personas. En el equilibrio de esta relación está el secreto de la conservación de esta maravilla natural, de sus especies de flora y fauna nativas y un potencial enorme de desarrollo sostenible para la comunidad.
Seguimos subiendo con cuidado y empiezan a aparecer estoraques por todos lados… estas formaciones que, como producto de la imaginación, han dado lugar a leyendas. Cual figuras encontradas por los niños en las nubes, las personas de la zona han bautizado algunas de las formaciones con nombres muy particulares por las formas que pueden verse desde determinados sitios cuando se dirige la mirada a estas rocas moldeadas por el agua y el tiempo. El “Muro de las Lamentaciones”, “La Ardilla”, “La Cara del Indio”, “El Mono”, “La Copa”, son algunos de estos nombres.
La Cara del Indio. ANU Los Estoraques
Foto: Jairo Angarita - Estudiante Com. Social Unad.
Un ascenso final, algo pendiente y resbaloso, y estamos en “El Mirador”, desde allí es posible divisar buena parte del Área Natural Única. Es una vista magnífica, el viento sopla fuerte y nosotros aprovechamos para admirar el paisaje.
Desde allí, comprobamos que esta visita es una de las mejores opciones que tienen los turistas cuando desean apreciar un paisaje diferente. La marca que un proceso de erosión natural ha dejado en estas montañas del oriente colombiano, un paisaje exótico, único e incluso místico.
Empezamos la segunda parte del trayecto, realizamos un descenso y nos encontramos con verdaderos laberintos y en estos: formaciones parecidas a cuevas que realmente son cárcavas y que también han sido bautizadas. Seguimos encontrando cárcavas en nuestro recorrido… “La Cueva del Amor”, “El Paso de la Virgen” son algunos de los nombres que reciben estos sitios.
Cárcavas en ANU Los Estoraques
Foto: Jairo Angarita - Estudiante Com. Social Unad
Los árboles, quizás por el fototropismo, tienen alturas inusuales para estas especies, éstos tratan de huir de la oscuridad y para atrapar un poco de luz deben crecer por encima de las columnas de estoraques.
La Playa de Belén, patrimonio de Norte de Santander y de Colombia
La Playa de Belén, municipio en el que se encuentra el Área Natural Única Los Estoraques, constituye una zona ideal para el ecoturismo, el agroturismo, el turismo cultural y el turismo rural.
A pesar de que la cabecera municipal de la Playa de Belén no se construyó en la época colonial, su arquitectura y la configuración de sus construcciones, las calles y la plaza son heredadas de esta época. Merecidamente fue declarada Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional en julio de 2005. La homogeneidad, los techos cubiertos con tejas de barro, su templo y su plaza son elementos que conforman un majestuoso y atractivo colonial para los turistas.
En el pueblo es posible encontrar algunos restaurantes. En cuanto al hospedaje, las opciones son los hostales, posadas o ‘famihoteles’ como la Posada de Tito, en donde nos atendieron muy bien y pudimos comprobar la hospitalidad, amabilidad y el interés por dejar en alto el nombre de la Playa de Belén. Su posada: una acogedora casa con patio, solar, un jardín y llena de pequeños detalles típicos y pintorescos.
Detalles en casa de La Playa de Belén
Foto: Jairo Angarita - Estudiante Com. Social Unad
Y como queríamos llevarnos un recuerdo de nuestra visita, fuimos a Arenarte, una microempresa de mujeres dedicadas a la elaboración de Artesanías. Desde los más jóvenes hasta los más adultos han entendido que el turismo sostenible especializado es una opción importante para el desarrollo y la economía del municipio, además reconocen los avances que se han dado en los últimos años en este sentido. Se aprecia en ellos un verdadero sentido de pertenencia y un apego al sitio que los vio nacer.
Artesanías de Los Estoraques en La Playa de Belén
Foto: Jairo Angarita - Estudiante Com. Social Unad
El Área Natural Única Los Estoraques también es verde
El amanecer en Los Estoraques tiene un especial encanto. Las formas emergen y la sensación es indescriptible.
Amanecer en ANU Los Estoraques
Foto: Jairo Angarita - Estudiante Com. Social Unad.
Luego de pernoctar en una confortable casa típica campesina dentro del Área, partimos junto con un equipo de profesionales del área de comunicaciones del Ministerio de Ambiente, vivienda y desarrollo territorial hacia la parte alta del Área Natural Única Los Estoraques.
En “El Palomo” como cariñosamente llaman al vehículo jeep blanco que nos transportaba llegamos hasta Piritama, desde allí emprendimos un recorrido de una hora por una zona que contrasta con la región semidesértica en donde se encuentran las formaciones de estoraques. El paisaje comienza a volverse cada vez más verde, incluso encontramos una curiosa planta cuyo fruto tiene forma de globo. Seguimos un sendero sin alejarnos mucho de la quebrada que abastece el acueducto de una de las veredas cercanas. Éstas áreas que anteriormente eran potreros comienzan a recuperarse.
Regresamos a la parte baja del área y nos disponemos a buscar imágenes de las especies de fauna endémicas de la zona y que son difíciles de divisar en tiempo seco. Se trata, especialmente, de varias especies de reptiles y de anfibios. Hubiésemos querido tener la oportunidad de ver particularmente a la rana Cristal: una bonita especie de anfibio en la que alcanzan a verse sus órganos internos, una maravilla en medio de la frágil biodiversidad del área.
Curiosa planta en ANU Los Estoraques y rana Cristal
Foto 1: Jairo Angarita - Estudiante Com. Social Unad
Foto 2: Archivo ANU Los Estoraques
Foto 1: Jairo Angarita - Estudiante Com. Social Unad
Foto 2: Archivo ANU Los Estoraques
En nuestro recorrido por el área natural y por el pueblo, entendimos que hay algo más allá de lo exótico del lugar, está lo subjetivo, lo humano, nuestra percepción del paisaje pero también su relación con las personas. En el equilibrio de esta relación está el secreto de la conservación de esta maravilla natural, de sus especies de flora y fauna nativas y un potencial enorme de desarrollo sostenible para la comunidad.














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